Edición #5 | Octubre 2026 En esta ocasión, contamos con tres invitados: Luis Manuel Pérez de Acha, socio fundador de...
Medio: La voz de tu dinero

Edición #5 | Octubre 2026
En esta ocasión, contamos con tres invitados: Luis Manuel Pérez de Acha, socio fundador de Pérez de Acha e Ibarra de Rueda, y Nicolás Domínguez, presidente de la Comisión Técnica de Contabilidad y Auditoría Gubernamental del Colegio de Contadores Públicos, analizan cada uno con un editorial, los desafíos fiscales que enfrenta el país. Por sun parte, Juan Pablo Morales, consultor de la Fundación para la Internacionalización de las Administraciones Públicas (FIAP), nos habla del efecto del Paquete Económico 2027 en el estado de Oaxaca. Además, examinamos la composición de los recibos de luz de los hogares de México.

EDITORIAL 1.
¿México navega como Ulises, entre dos peligros?
El Presupuesto 2027, como el héroe de la mitología, se debate entre más compromisos y menos margen para crecer.
EDITORIAL 2.
Gasto público, deuda y recaudación: ¿Qué muestran los números de 2026?
La recaudación de ISR y el IVA lleva varios periodos consecutivos cayendo en términos reales. Al mismo tiempo, la deuda pública y su costo financiero continúan creciendo…


EDITORIAL 3.
El efecto del Paquete Económico 2027 sobre las finanzas públicas de Oaxaca
Si no se cumple la apuesta federal del Paquete Económico 2027, la primera factura llegará a las tesorerías estatales. Aquí revisamos el caso de Oaxaca, uno de los estados que más depende del gasto federalizado.
EDITORIAL 4.
Nadie paga completo su recibo de luz
Ningún hogar en México paga lo que realmente cuesta su luz. De cada 100 pesos, el recibo cobra al usuario entre 40 y 55; el resto lo cubren nuestros impuestos y dinero de la CFE.



Más de la mitad de la población ocupada de América Latina trabaja en la informalidad (55%). Esto significa que la mayoría de las personas no cuenta con jornadas fijas de trabajo. Aunque esto podría interpretarse como que son “dueños de su tiempo”, en realidad, la factura personal es muy costosa. Vivir en la informalidad significa no contar con acceso a la seguridad social, no contar con un retiro digno y, además, estar bajo la presión de la inestabilidad laboral.
A nivel país, la informalidad erosiona la capacidad recaudatoria del Estado (menos impuestos, menos posibilidades de servicios y garantía de derechos), debilita la productividad nacional, fomenta la competencia desleal y perpetúa la brecha entre las poblaciones de altos y bajos recursos. Datos del Banco Mundial confirman que en los últimos 10 años, la tendencia a la informalidad se ha mantenido constante en la región latinoamericana. La última Encuesta Nacional sobre Ocupación y Empleo de INEGI, confirma la tendencia para México: 33.4 millones de personas viven en la informalidad (55% de la población ocupada). El mayor porcentaje se ubica en la población con más potencial de productividad e innovación inmediata (rango de edad entre 25 y 44 años). Las entidades federativas con mayores tasas de informalidad son también las que menos recaudación propia tienen y las de mayor rezago social: Oaxaca, Chiapas y Guerrero mantienen tasas de informalidad por arriba del 75%.