En toda democracia surgen tensiones naturales entre gobernar, comunicar y construir legitimidad. Esas tensiones muchas veces derivan en falsos dilemas—como si...
En toda democracia surgen tensiones naturales entre gobernar, comunicar y construir legitimidad. Esas tensiones muchas veces derivan en falsos dilemas—como si reconocer problemas implicara debilitar al país—. No debiera ser así. El desafío es encontrar puntos de equilibrio que permitan avanzar hacia el desarrollo sin sacrificar institucionalidad, evidencia ni diálogo.
El análisis financiero del primer trimestre de 2026 señala desafíos importantes: la inversión física cayó a su nivel más bajo desde 2008 y la deuda representó casi 13% del gasto público. Es imperativo impulsar el desarrollo de México, ampliar la inclusión financiera y dificultar actividades ilícitas. Una vía que lo puede agilizar es la digitalización de pagos. Pero esto requiere, entre otras cosas, construir confianza. Eso se logra combatiendo la criminalidad y la corrupción.
Sin embargo, para ello se deben reconocer los límites institucionales, los errores o las omisiones, ante la inseguridad ciudadana, la impunidad, o la corrupción. Hacerlo no debilita al Estado; por el contrario, fortalece la credibilidad pública y permite corregir estrategias. Plantear el escenario actual como dilemas binarios —por ejemplo, la polarización innecesaria entre “defender la soberanía” o “permitir la injerencia extranjera”—, limita la posibilidad de construir soluciones de fondo.
En suma, gobernar implica decidir en contextos complejos. México necesita menos dilemas artificiales y más acuerdos que reconcilien desarrollo, legalidad y bienestar social.
Conoce aquí a detalle Nuestras Ideas para reconciliar los falsos dilemas y gracias por leernos semana a semana.
NOTA: Las opiniones vertidas por nuestros especialistas en los distintos medios informativos, reflejan su postura personal y no necesariamente la de México Evalúa.
La mesa está casi puesta: ¿qué nos falta para la adopción masiva de pagos digitales?

La digitalización de pagos puede impulsar la productividad, fortalecer la recaudación y dificultar la informalidad y actividades ilícitas. Por eso es una de las agendas con mayor potencial para México, señala Mariana Campos, directora de México Evalúa en su columna para El Universal. El país cuenta con condiciones favorables: una población joven, 126 millones de conexiones móviles —equivalentes al 97% de la población—, y 76.5% de las personas adultas con al menos un producto financiero. Sin embargo, nueve de cada 10 pagos aún se hacen en efectivo. El problema no es tecnológico, sino de adopción: los sistemas actuales son fragmentados y poco interoperables. El reto es construir un sistema simple y de bajo costo para usuarios y comercios. También se requieren incentivos fiscales y mayor protección contra fraudes y estrategias para que las transferencias sociales se utilicen digitalmente. México tiene la infraestructura y las condiciones; falta alinear los incentivos.
El falso dilema entre defender a México o a unos pocos en el poder

La inseguridad sigue siendo la principal preocupación de la sociedad mexicana, aunque su persistencia la haya normalizado en la vida cotidiana, expresa Luis Rubio, presidente de México Evalúa en su columna publicada en Reforma —y titulada, precisamente, “Normalizado”—. La violencia y la corrupción son parte de una larga historia en México marcada por abusos de autoridad, pactos informales y arreglos entre grupos de poder. La corrupción se ha normalizado en todos los niveles, desde las mordidas cotidianas hasta el derecho de piso y el narcotráfico. Aunque la población parece haber aceptado esta realidad, lo hace más por impotencia que por conformidad. De ahí el contraste entre la popularidad presidencial y la desaprobación hacia el grupo en el poder. En ese contexto, las acusaciones recientes del gobierno estadounidense sobre corrupción y crimen organizado no sorprendieron a nadie. La presidenta enfrenta así el dilema de defender a su movimiento o aprovechar la coyuntura para construir un liderazgo propio, distante de inercias y compromisos del pasado.
Estatus del sistema de justicia penal en Sinaloa

El caso del gobernador de Sinaloa y nueve funcionarios acusados en Estados Unidos por delitos relacionados con narcotráfico, armas y explosivos abre una pregunta central: ¿por qué las investigaciones contra redes criminales que operan en México se inician fuera del país y no desde nuestras propias instituciones de justicia? La acusación estadounidense evidencia posibles vacíos estructurales de autoridad frente al crimen organizado. Los datos muestran un deterioro profundo. En 2024, la “cifra oculta” en Sinaloa alcanzó 96.3%. Además, crecieron delitos como robo de vehículos, robo de motocicletas, homicidios y feminicidios, mientras los delitos federales relacionados con armas se multiplicaron por seis desde 2021. La Fiscalía estatal enfrenta rezagos severos: de más de 115 mil casos acumulados en 2024, casi 74% quedaron pendientes de resolución. A ello se suman carencias tecnológicas, sobrecarga laboral y deterioro salarial. El desafío central sigue siendo la voluntad de combatir al crimen organizado en lugar de permitir su infiltración en las estructuras del Estado. Un análisis del Programa de Justicia publicado en Animal Político.
La caída de homicidios que sigue sin explicarse

La caída de 33% en homicidios dolosos durante el primer trimestre de 2026 es una buena noticia, pero también plantea una pregunta incómoda: no sabemos con certeza por qué ocurrió. Ese es hoy el gran problema de la seguridad en México: no la falta de datos, sino la dificultad para explicarlos. Aunque los homicidios disminuyen, han aumentado las desapariciones y otros delitos contra la vida, lo que impide hablar de una pacificación consolidada. Existen tres hipótesis. La primera atribuye la reducción a la acción del Estado: programas sociales, operativos, decomisos y capturas. Si bien hay evidencia de actividad gubernamental, no está demostrado qué políticas funcionaron ni en qué condiciones. La segunda hipótesis apunta al crimen organizado: menos homicidios podrían reflejar no más control estatal, sino menor disputa entre grupos criminales y mayor control territorial. La tercera señala posibles inconsistencias en los registros por diferencias en clasificación y actualización de datos entre fiscalías. Ante esto, el único veredicto responsable es reconocer que no sabemos si la violencia disminuye. Un cuestionamiento del Programa de Seguridad publicado en Expansión.
El gasto público al 1T de 2026: más pensiones y deuda, menos infraestructura

Al cierre del primer trimestre de 2026, el gasto público en México mostró una fuerte recomposición: casi cuatro de cada 10 pesos del presupuesto federal se destinaron a protección social y pago de deuda, mientras la inversión física cayó a su nivel más bajo desde 2008. El gasto en protección social —que incluye a las pensiones y programas de apoyo— fue de poco más del 26% del gasto total, la proporción más alta desde 2003. A ello se sumó el costo financiero de la deuda, que representó casi 13% del gasto. En contraste, la inversión física se redujo en cerca de 16%, especialmente por la caída de 51% en la inversión de Pemex. La participación presupuestal en seguridad y justicia bajó a sólo 3%, uno de los niveles más bajos en más de una década. Los ingresos públicos cayeron 0.7% por menores recursos petroleros y tributarios. Ante ello, el Gobierno ejerció el mayor subejercicio del gasto programado desde 2011. Un monitoreo mensual del Programa de Gasto Público.

La decisión de la SEP de adelantar al 5 de junio el fin del ciclo escolar, debido a la ola de calor y al Mundial de Futbol, reducirá significativamente el tiempo efectivo de aprendizaje para 23.4 millones de estudiantes, en medio de una crisis educativa profunda. De acuerdo con la iniciativa Aprender Parejo de México Evalúa, sólo la mitad del alumnado califica en comprensión lectora y apenas 3 de cada 10 puede resolver problemas matemáticos básicos. Acortar las clases agrava estos rezagos. La medida también genera incertidumbre sobre evaluaciones, acreditaciones y cumplimiento de los programas educativos. Hasta antes del anuncio, restaban 45 días efectivos de clase; ahora sólo quedarán 17. Muchas familias trabajadoras deberán resolver el cuidado de niñas, niños y adolescentes durante seis semanas adicionales fuera de las aulas, una carga que afectará principalmente a mujeres y hogares monoparentales. Una toma de postura por parte del Programa de Educación.
NUESTROS DATOS
| ¿Realmente están bajando los homicidios en México? |
| En principio, la buena noticia es evidente: en el primer trimestre de 2026, el homicidio doloso cayó 33% respecto al mismo periodo del año anterior. La mala noticia es que no sabemos por qué. Ese es el verdadero problema de la seguridad en México hoy. No la ausencia de datos, sino la incapacidad de explicarlos. Porque, aunque los homicidios bajan, la violencia no desaparece. El país sigue en niveles altos y, cuando se amplía la mirada, el panorama cambia: desde 2018 han aumentado las desapariciones (35%) y otros delitos contra la vida (83%). En diez años, el deterioro es evidente. |
