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Nueve de cada diez pagos en México se hacen en billetes, y cada billete que cambia de mano puede borrar...

Medio: La voz de tu dinero

Nueve de cada diez pagos en México se hacen en billetes, y cada billete que cambia de mano puede borrar el impuesto que lo acompaña.

 Datos de 2024 y 2025

De cada 100 pesos que produce la economía mexicana, el Estado reporta que sólo recauda 18.3. Es la cifra más alta en tres décadas. Sin embargo, también es la más baja de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde el promedio es 34.1. La explicación no está sólo en las tasas ni en los tratamientos especiales. Está en que una parte enorme de lo que se compra y se vende en el país nunca deja rastro. No lo deja porque se paga en efectivo.

Sin rastro no hay impuesto

El billete es anónimo por diseño. Cuando pagas el mandado, la comida o una reparación en efectivo, esa operación puede quedar fuera del registro fiscal: no se emite factura, no se declara la venta y el impuesto al valor agregado (IVA) que va incluido en el precio nunca llega al Servicio de Administración Tributaria (SAT). El pago digital, en cambio, mete a un tercero —el sistema de pagos— que consigna la transacción. Ese registro no depende de la voluntad ni de quien compra ni de quien vende.

Entre empresas, en cambio la cadena de compra-venta ya se registra sola por medio de las facturas: quien compra necesita la factura para acreditar el IVA que pagó, así que le exige el comprobante a quien vende. La cadena se rompe en el último eslabón —el consumidor final—, porque nadie te pide la factura y no se gana nada al pedirla. Ahí es donde vive la evasión, y ahí es justamente donde operan los micronegocios: al menudeo y en efectivo

.Un ejercicio de EY para Mastercard, con datos de 2017, calculó que la pérdida de recaudación asociada a la economía que opera en efectivo equivalía a 2.56% del producto interno bruto (PIB), el tamaño de la economía: 1.32 puntos de IVA y 1.24 de impuesto sobre la renta (ISR) empresarial. Es una referencia comparativa, no un pronóstico. Pero da la escala: hablamos de un boquete comparable a todo el gasto público que México destina cada año a la salud.

EL COSTO DE COBRAR EN EFECTIVO

2.56% del PIB – pérdida de recaudación asociada a la economía en efectivo: 1.32 puntos de IVA y 1.24 de ISR empresarial (EY–Mastercard, economía de 2017).

18.3% del PIB – recaudó México en 2024: su nivel más alto en tres décadas y el más bajo de la OCDE, cuyo promedio es 34.1%.

25.4% del PIB – tamaño de la economía informal en 2024, el registro más alto que ha medido el INEGI.

Digitalizar los pagos no es modernizar: es recaudar

México ya construyó la infraestructura fiscal digital que a otros países les falta. La factura electrónica (CFDI) es obligatoria desde 2014 y el SAT llegó al punto de precargar la declaración de IVA con la información de las facturas emitidas y recibidas. El sistema de pagos también está: el SPEI (Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios), más las plataformas CoDi (Cobro Digital) y DiMo (Dinero Móvil), todas del Banco de México. Lo que falta no es tecnología, es que esa red alcance a los pagos chicos y cotidianos, que son los que hoy se hacen en billetes.

Si nuestro país ya tiene las bases tecnológicas, ¿qué es lo que falta para desincentivar el uso del efectivo y recaudar más? La evidencia internacional aporta lecciones de qué hacer y qué no para impulsar la digitalización En Perú, la facturación electrónica obligatoria aumentó las ventas y compras reportadas. En Chile, un experimento con más de 400 mil empresas mostró que el rastro documental del IVA disuade la evasión y contagia cumplimiento hacia arriba de la cadena. Uruguay ofrece la advertencia: devolver puntos de IVA a quien pagaba con tarjeta disparó 50% las transacciones de inmediato, pero el cumplimiento tributario no mejoró, porque el incentivo llegó a comercios que ya estaban en regla.

La lección es clara: incentivar el pago digital sólo recauda más si alcanza a la mayoría de la economía, no a la minoría que ya factura. Con medidas concretas y una lectura conservadora, la recaudación mexicana podría subir alrededor de 16.3%, es decir 0.58 puntos del PIB. No es el techo teórico; es lo que parece alcanzable (EY/ Mastercard).

LA LECCIÓN DE OTROS PAÍSES

Perú
La facturación electrónica obligatoria aumentó las ventas y las compras que las empresas reportan al fisco.

Chile
Un experimento con más de 400 mil empresas mostró que el rastro documental del IVA disuade la evasión y contagia cumplimiento hacia arriba de la cadena.

Uruguay
Devolver puntos de IVA a quien pagaba con tarjeta disparó 50% las transacciones, pero el cumplimiento tributario no mejoró: el estímulo llegó a comercios que ya facturaban.
PARA ENTENDERLO

CFDI — factura electrónica
Comprobante Fiscal Digital por Internet. El SAT valida cada factura en tiempo real, antes de que surta efecto. Es obligatorio desde 2014 y funciona como el expediente digital de cada operación.

Cadena del IVA
Quien compra necesita la factura del vendedor para descontar el IVA que ya pagó. Ese interés cruzado hace que las empresas se vigilen entre sí, sin que la autoridad intervenga.

Resico
Régimen Simplificado de Confianza. Desde 2022 permite a micronegocios tributar entre 1% y 2.5% sobre sus ingresos, con trámites mínimos, a cambio de emitir facturas.

¿Por qué debería interesarte?

Porque el impuesto que no se cobra no desaparece: se le cobra a alguien más. Hoy poco más de la mitad de quienes trabajan lo hacen en la informalidad, donde el ISR y las cuotas de seguridad social simplemente no se descuentan. El peso del sistema recae sobre la minoría formal —tu quincena, la retención que tu patrón entrega cada mes—, y sobre los impuestos al consumo que pagas sin verlos, como el IEPS de la gasolina o el refresco.

Ese desequilibrio tiene consecuencias que sí se ven: cuando el Gobierno recauda poco, recorta la clínica y la escuela, o le vuelve a apretar a quien ya paga, o se endeuda. Digitalizar los pagos ensancha la base para que aporten más contribuyentes, no para que aporten más los de siempre.

Hay un límite que conviene decir en voz alta: la digitalización no formaliza sola. Si el micronegocio percibe que aceptar una transferencia es la puerta de entrada a una auditoría, va a seguir prefiriendo el efectivo. Por eso las propuestas serias combinan incentivos y gradualidad —devolución de IVA por pagos digitales (cash back), reducción en la tasa del IVA cobrado si se paga con medios digitales, o una lotería fiscal con premios para los que paguen con medios digitales— antes que restricciones al efectivo, que castigarían primero a quien no tiene cuenta ni internet.

Lo que estas cifras te dicen

El debate sobre los pagos digitales no es de comodidad ni de modernidad. Es una discusión sobre quién sostiene el gasto público y quién se queda fuera del reparto. Mientras nueve de cada diez transacciones sigan haciéndose en billetes, el país seguirá recaudando como si su economía fuera más pequeña de lo que realmente es. Esa diferencia la pagas tú, en la fila de una clínica sin medicinas o en la retención de tu próxima quincena.

¿Sabías qué…?
La formalidad laboral en América Latina logró un aumento de 12% en los últimos 20 años. Es decir: la cantidad de personas con un contrato escrito, empleo registrado ante la ley, protección social y derechos obligatorios pasó de 38% en 2004 a 46% en 2024. 

Actualmente, el país que tiene el mejor desempeño en la región es Uruguay con 79% de la población económicamente activa en la formalidad. El resto de los países del subcontinente, al ritmo que lleva, tardaría en conjunto más de 80 años en alcanzarle. Dato preocupante: más de la mitad de los trabajadores latinoamericanos sigue sin acceso formal a los sistemas de salud. 

A su vez, el 46% de los trabajadores de la región trabaja por cuenta propia o en microempresas de menos de cinco empleados. Esta concentración se asocia más con niveles bajos de ingreso y de subsistencia que con un verdadero emprendimiento dinámico. Todo esto en un contexto de brecha salarial entre hombres y mujeres; pobreza laboral por parte de grupos vulnerables; y nuevas presiones en el mercado, como la llegada de la inteligencia artificial y el envejecimiento de la población.

¿El primer paso desde los gobiernos para mejorar las condiciones laborales de la región? Impulsar instituciones eficientes y transparentes. 
Fuente: González-Velosa, C., Kaplan, D. S., Minaya, A. M., & Silva Porto, M. T. (2026). Hacer que los mercados laborales funcionen: mejorar la productividad y el bienestar de los trabajadores en América Latina y el Caribehttps://doi.org/10.18235/0014415

Fuente: Elaboración de México Evalúa con datos del SAT, SHCP, INEGI, Banco de México, OCDE y el estudio Digitalizar para crecer: el reto de transformar los pagos en México (México Evalúa). La Voz de tu dinero — septiembre 2026.

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