Por ganar 100 pesos más arriba del salario mínimo, el trabajador termina perdiendo 300 pesos debido a las retenciones. Esta...
Medio: La voz de tu dinero

Por Rogelio Gómez Hermosillo M. | Presidente ejecutivo de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza
Actualmente, si un trabajador gana el salario mínimo (SM), no sufre retención del impuesto sobre la renta (ISR). Pero si su ingreso supera en un solo peso esa cantidad —o incluso si es un peso menor—, la retención mensual puede acercarse a los 400 pesos. Es decir, por ganar 100 pesos más arriba del SM, el trabajador termina perdiendo 300 pesos debido a las retenciones. Esta situación es absurda y profundamente injusta.
Actualizar las tablas de retención del ISR es una tarea inaplazable, pues la normativa vigente contradice la política de recuperación salarial que ha caracterizado al Gobierno actual. Uno de los logros más positivos de los últimos años ha sido la recuperación gradual del salario mínimo. Este proceso arrancó en 2017 y, en una década, su valor real —descontando la inflación— se ha multiplicado por tres, lo que representa un incremento real del 205%. Más que un aumento, lo que hemos vivido en México es una auténtica recuperación de su poder adquisitivo.
Lo destacable es que esta recuperación del SM general se ha alcanzado sin generar presiones inflacionarias, ni aumentar el desempleo o la informalidad. Al contrario: sus efectos han sido múltiples y positivos: el mayor ingreso laboral de quienes menos ganan ha sido un factor clave en la reducción de la pobreza en los años recientes.
Ahora corresponde al Servicio de Administración Tributaria (SAT) actualizar las tablas de retención de ISR. La tabla vigente —publicada en el Anexo 8 de la Miscelánea Fiscal del 28 de diciembre de 2015— muestra que los dos primeros rangos salariales están completamente desfasados, rebasados por el salario mínimo general, que equivale a 9,275 pesos mensuales en un mes de 30 días, como muestra la siguiente tabla:

La Constitución establece que el salario mínimo no puede ser sujeto a retenciones fiscales. Sin embargo, cualquier ingreso que supere esa cifra, aunque sea por un peso o un centavo, queda sujeto a las retenciones de ISR y del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Esta rigidez castiga a quienes apenas comienzan a mejorar su ingreso.
Si realmente se busca que los salarios más bajos sean suficientes para cubrir lo básico, es imprescindible adecuar la política recaudatoria para que no se desincentive el incremento salarial. Resulta contradictorio y severamente injusto castigar a los trabajadores asalariados con estas tasas, mientras que el Régimen Simplificado de Confianza (Resico) ofrece una tasa de sólo el 2% para quienes ganan hasta diez veces más.
Por ello, desde Acción Ciudadana Frente a la Pobreza proponemos exentar de ISR o, en su defecto, aplicar una tasa mínima del 1.5% al 2% a quienes perciban hasta 14,400 pesos mensuales —monto que corresponde al salario digno estimado para 2026. De esta forma, cada peso adicional que las empresas destinen a quienes menos ganan llegaría íntegro al bolsillo de los trabajadores.
También consideramos necesario abrir la discusión sobre la creación de un pago unificado y único. Éste sería similar al “monotributo” de Uruguay y otros países de la región. La idea es que integre el ISR y la cuota del IMSS para quienes trabajan en micronegocios o por cuenta propia. Esta medida complementaria atacaría la raíz de la informalidad laboral, ya que el 80% de los empleos informales corresponde precisamente a este segmento de la economía. No obstante, este tema merece un análisis aparte.
Por lo pronto, actualizar las tablas de retención del ISR es una acción urgente y de “obvia resolución”. ¿O acaso no lo es?
México Evalúa. La Voz de tu dinero — septiembre 2026.